sábado, 22 de junio de 2013

El monte Fuji ya es Patrimonio de la Humanidad


El icono de Japón, considerado sagrado en el país, es el punto más alto y mide 3.776 metros.

El volcán Fuji, icono de Japón, entró hoy a formar parte del patrimonio mundial o de la humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

El Comité del Patrimonio Mundial reunido en Phnom Penh alabó esta cumbre de 3.776 metros de altura que "ha sido inspiración de poetas y artistas y ha sido objeto de peregrinación desde hace siglos".

Los japoneses consideran sagrado el Fujiyama (monte Fuyi en japonés), el punto más alto del país, y miles viajan todos los veranos allí para subir a la cumbre, porque es la única época del año que el tiempo lo permite.

Los expertos de la Unesco también inscribieron en el patrimonio de la humanidad hoy las terrazas de arroz de Honghe Hani, en China, y el Parque Nacional Sehlabathebe, en Lesoto.

Las terrazas de arroz de Hongye Hani cubren 16.603 hectáreas en la provincia de Yunnan y presentan desde hace 1.300 años un paisaje espectacular de arrozales que descienden de manera escalonada desde las montañas Ailao hasta la ribera del río Hong.

La Unesco incorporó en la lista 6.550 hectáreas del Parque Nacional Sehlabathebe, en Lesoto, como una extensión de la reserva uKhahlamba Drakensberg, en Sudáfrica.

El Comité del Patrimonio Mundial comenzó el pasado día 16 una serie de sesiones en Phnom Penh para examinar 32 candidaturas y clausurará las reuniones el próximo día 27 en el marco de los templos de Angkor, joya arquitectónica del imperio Jemer, en el norte de Camboya.

El organismo también ha analizado o analizará el estado de conservación de lugares declarados patrimonio de la humanidad en Siria y Mali, afectados por la guerra, así como el Parque de Doñana, en España, y el casco histórico de Valparaíso, en Chile. EFE


Agencia EFE

viernes, 21 de junio de 2013

Hallado un taller paleolítico de más de 200.000 años


El yacimiento, bien conservado, servía para fabricar herramientas y armas. Lissavetzky reclama que el hallazgo sea conservado y visitable.

El distrito de Vicálcaro sigue deparando sorpresas. Además de 824 tumbas visigodas en una de las parcelas y un poblado de la época aún por descubrir, las obras de urbanización del barrio de Los Ahijones han dejado al descubierto un taller de sílex del Paleolítico Inferior, bautizado como Charco Hondo. En el yacimiento, de entre 200.000 y 300.000 años de antigüedad, se fabricaban los utensilios y armas para la vida diaria.

 El nuevo hallazgo, cuya excavación comenzó hace dos semanas, se encuentra en el límite este de Los Ahijones, cuya extensión total es de 570 hectáreas. Tampoco se conoce aún con exactitud la antigüedad del hallazgo. Faltan nuevas pruebas para reducir la horquilla de 100.000 años. La datación más precisa permitirá delimitar si allí trabajaban neandertales o su predecesor, el homo Heidelbergensis.

El principal valor de Charco Hondo, cuyo perímetro está todavía por delimitar, aunque ya se han desenterrado unos 40 metros cuadrados, es su antigüedad, el hecho de que se haya mantenido completo pese al paso del tiempo, y el buen estado de conservación en el que se encuentra. "Es como si el taller se hubiera quedado congelado en el tiempo", explica Sergio Bárez, geoarqueólogo y codirector de las excavaciones. En los trabajos participan la junta de compensación, la Dirección General de Patrimonio Histórico y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Esta parte del distrito donde están previstas 14.500 viviendas está enclavada entre la M-45, el arroyo de los Migueles, la ermita de la Virgen de la Torre y la autopista de Valencia.

En el taller de herramientas recién excavado se fracturaban a golpes hace cientos de miles de años los nódulos (rocas de sílex de forma ovalada dentro de arcilla) con percutores de cuarcita o cuarzo. Era un trabajo de cantería que se ha mantenido en buen estado gracias a la peculiar geología del terreno, añade Bárez.

Los arqueólogos que trabajan en el terreno desde 2007 han descubierto hasta ahora 14 yacimientos paleolíticos relacionados con el aprovechamiento de sílex, el equivalente al metal moderno para fabricar utensilios. Todos los excavados han sido vaciados por los expertos y sus restos están en estudio. Los yacimientos anteriores se encontraban "en posición derivada", lo que significa que las piezas habían sido arrastradas por arroyos o desplazadas por movimientos de tierra. Solo este último, en el que media docena de arqueólogos trabajan ahora, mantiene todos los materiales in situ.

Los expertos obtuvieron las primeras pistas sobre el yacimiento en 2007, cuando comenzaron los trabajos de peritaje de la obra. Dejaron para el final este área porque está situada sobre una futura zona verde del planeamiento urbanístico en la que no habrá construcciones. "Esta es la verdadera oportunidad para Madrid, el sureste y Vicálvaro de hacer el primer museo en un yacimiento paleolítico in situ al aire libre", pide la edil socialista Ana García D'Atri, que esta semana reclamó en la comisión municipal de Las Artes que se compatibilice la urbanización del área con la preservación del otro yacimiento encontrado cerca (824 tumbas y restos de 1.500 individuos de entre finales del siglo V y el VII). El grupo municipal socialista, que encabeza Jaime Lissavetzky, considera que preservar el entorno sería "una seña de identidad que podría situar a Madrid a la altura de ciudades que sí han sabido hacer de su patrimonio un reclamo identitario y turístico".

Pero la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad ha decidido ya que no preservará el cercano enclave visigodo porque no tiene "relevancia". Tampoco está previsto que el yacimiento del Paleolítico corra mejor suerte. Se excavará, se estudiará, se extraerán las piezas y luego se tapará. "No pensamos que se convierta en museo al aire libre, porque los científicos nos han asegurado que el interés visual es mínimo. Además, el lugar es de muy difícil acceso", indican fuentes de la Consejería de Empleo, Turismo y Cultura. "Cuando se haya terminado de estudiar, el lugar se reservará y se construirá la zona verde prevista", indican. Lo que no quiere decir, puntualizan, que se destruya nada, porque si es necesario volver a abrir el yacimiento en algún momento se podrá hacer.

La arqueóloga Ana Crespo, que durante año y medio dirigió estas excavaciones, resalta la riqueza arqueológica de la zona. "No solo son las tumbas, es un área riquísima en Paleolítico, pero, claro, son piedras e interesan menos, aunque un taller lítico como este tiene el mismo valor que cualquier otra excavación. Es nuestro patrimonio", comenta. Teme que la nueva Ley regional de Patrimonio, que protege menos este tipo de restos, pueda afectar a los hallazgos y pide que, si no se mantienen, al menos, se investiguen.


ElPais.com

El Claustro de Palamós



Una tesis expuesta en un congreso internacional de expertos en Lisboa sitúa en la catedral vieja de Salamanca la procedencia del conjunto románico de Mas del Vent
Parecía que el tema del claustro redescubierto en un finca privada de Palamós estaba cerrado tras el dictamen negativo de la Generalitat de Cataluña de julio pasado. Los técnicos reunidos por el gobierno catalán aseguraron entonces que las galerías de estilo románico de Mas del Vent son un falso histórico, una recreación historicista del siglo XX, con elementos originales del siglo XII, sin determinar cuántos ni cuáles.
Sin embargo, Gerardo Boto, el profesor de Historia del Arte Medieval de la Universidad de Girona, especializado en el análisis de la plástica románica y en iconografía medieval, que dio a conocer el nuevo claustro, reabrió ayer el caso al asegurar, durante un congreso internacional sobre claustros en el Mediterráneo entre los siglos X al XVIII, que se celebra en el Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa, que el claustro es una construcción auténtica del siglo XII que, además, no perteneció a cualquier edificio, sino a la catedral románica de Salamanca.
Sin mencionar hasta al final el edificio del Palamós —el que montó el anticuario Ignacio Martínez en 1931 en un solar de Ciudad Lineal, en Madrid, y que fue adquirido en 1958 por el alemán Hans Engelhorn para su finca de Mas del Vent—, Boto comenzó su explicación con el claustro románico de Salamanca, una construcción de la que se tienen pocas noticias y de la que no se ha conservado resto pétreo alguno. Construido desde 1176, sufrió el terrible terremoto de Lisboa (casualidades de la vida) de 1755. Según relató Boto, después de intentar reparar los pilares hacía 1770, el cabildo catedralicio acordó, y así lo anotó en sus actas capitulares, desmontar en 1783, "que no derribar", la construcción para solucionar los problemas de estabilidad y humedad. En las actas se puede leer, contó Boto, que la mayoría de las piezas realizadas en piedra de Villamayor "estaban bien conservadas" y que el conjunto se desmontaba "con el mayor cuidado y aprovechamiento" porque se quería volver a montar. Algo que denotaba "un aprecio por el arte románico insólito en el horizonte cultural del siglo XVIII", puntualizó el profesor.
Sin embargo, en 1785, se decidió construir unas nuevas galerías siguiendo el estilo neoclásico del momento. Aprovechando la nueva construcción, se decidió aumentar el ancho de los pasillos en al menos "dos pies", por lo que las nuevas arcadas serían más pequeñas que las del siglo XII. Las piedras, desmontadas de forma ordenada y numeradas, se almacenaron "pero no se tiraron en un vertedero", insistió Boto.
En cuanto a las dimensiones de esta construcción, Boto ha deducido "porque no hay testimonio escrito ni planimétrico en ningún documento del siglo XIX o del siglo XX", que si las actuales galerías miden alrededor de 21 metros de lado y se respetó el deseo de reducir en "al menos dos pies" las románicas, estás debieron medir, en su parte exterior, al menos 22,25 metros. Para él es más precisa la prueba material que aportan las cuatro vigas conservadas en el museo catedralicio consideradas parte de la techumbre mudéjar que cubrió la galería del siglo XII, ya que determinan una longitud de las galerías de 22,7 metros. La altura de las galerías se obtiene, según explicó, "a partir de las marcas que se conservan en las paredes de la galería y es de 4,6 metros".
En abril, aseguró el investigador, se usó un georradar para ver qué escondía el subsuelo del claustro actual. Las imágenes mostraron indicios de restos de muros y elementos sólidos en los cuatro pasillos, además de un incremento del muro en las esquinas. Esta misma semana, los responsables de la catedral han autorizado la realización de sondeos en varias zonas "para acabar de confirmar lo que el georradar evidencia", explicó. En otro documento de agosto de 1923 localizado por Boto, el cabildo autoriza "vender la piedra extraída del jardín del claustro de la catedral vieja", aunque la venta no prosperó. Boto, adelantándose a las críticas que despertará su tesis, aseguró que lo más lógico sería pensar que acabaron reutilizadas en los trabajos realizados en la catedral. Sin embargo, siguió, "desde principios del siglo XX hasta la República, los arquitectos Repullés y Vargas y García Guereta, que dirigieron los trabajos, se dedicaron a eliminar elementos añadidos, aligerando muros y bóvedas". Poco se sabe de ese patio, porque ningún historiador ni visitante lo mencionó ni reprodujo en el siglo XIX y comienzos del XX, siendo la fotografía más antigua conocida de 1940, y en ella aparece limpio y ajardinado.
"Existe un conjunto de galerías claustrales románicas realizadas con piedra salmantina de Villamayor que mide 22,75 metros de distancia entre los perfiles y 4,5 metros de alto, con recrecimiento en las esquinas, con capiteles de cuño salmantino y otros que copian 'en sentido medieval' los de Silos, que presentan restos de haber estado expuestas a la intemperie durante siglos", dijo Boto después, aumentando su tono de voz. "Es el claustro 'errante' de Mas del Vent, unas galerías antiguas románicas tanto en sus perfiles globales como en los de sus elementos", aseguró de forma rotunda.
Y explicó que estas piedras conservan restos de números incisos de haberse desmontado con grafía que corresponde "más que con la de cualquier periodo con la escritura de fines del siglo XVIII, como la que se empleaba en el archivo catedralicio de Salamanca".
Boto dijo estar seguro de que en el montaje de Mas del Vent de 1959 no se añadió ni una sola pieza que no estuviera en Madrid. "Lo de Palamós mide lo mismo que en Madrid. La diferencia es que en Palamós está levemente enterrado y en Madrid estaba al aire, como se ve en las fotografías de la familia de Julián Ortiz". Los canales incisos en forma de tridente de las dovelas, a las que el informe de la Generalitat no encontraba explicación, se realizaron "en el momento de numerar las piedras en 1783 para favorecer el deslizamiento de la argamasa en el momento del remonte, por eso no correspondían con la forma de construir medieval", aseguró.
Para Boto las "modificaciones, alteraciones, añadidos o supresiones tuvieron lugar una sola vez: en el traslado e instalación en Madrid", pero lo insólito es que "no se haya alterado el volumen general". Por eso "es asombroso que encajen las medidas en planta y volumen de las galerías románicas de Salamanca y las de Madrid-Palamós". Y esta coincidencia es: "Lo que certifica su origen. No se podía saber qué medidas impostar porque no había necesidad de hacerlo. Es una evidencia irrefutable de que es auténtico".
Tras volver a remarcar que el conjunto es auténtico por más que contenga, "como tantos otros", elementos modernos, restaurados y sustituidos. Boto dijo estar seguro de que "se conservaba completo, como mínimo, un lateral y el arranque de dos laterales del cuadrilátero, dado que de otro modo no puede ejecutarse un cuadrado de dimensiones predeterminadas". Por último, añadió que existen dos capitales de Palamós con iconografía idéntica a la de edificios de Burgos (Rebolledo de la Torre) y Palencia (iglesia de Vallespinoso de Aguilar) que permanecieron inéditos hasta 1935 y 1940. "No existen fotografías anteriores. Ni Ignacio Martínez, ni su socio Arthur Byne, estuvieron allí ni en los alrededores; nadie podía reproducir esos capiteles porque nadie los había publicado. No pueden ser plagiados. Esos dos capiteles, con absoluta seguridad, son auténticos románicos", explicó Boto.
Y prosiguió lanzando un reto: "Si alguien quiere persistir en la falsedad del conjunto tendrá que defender que el resto de 42 capiteles fueron esculpidos en 1930 adaptándose en formato y dimensiones a estos dos que existían y que poseen las enormes dimensiones de 45x90x40 centímetros".
Las afirmaciones de Boto de ayer echan por tierra los argumentos de falsedad que utilizó la comisión de expertos de la Generalitat que acabaron con la aspiración de proteger o permitir el estudio de esta construcción. Todos no, el geólogo Marius Vendrell y la restauradora Pilar Giráldez, que participaron en la comisión, hicieron públicos sus conclusiones contrarias a las de la comisión. Para ellos no hay duda de que las piedras son antiguas por sus pátinas, restos de erosión centenaria y huella de manipulación y fractura que ya se percibe en las fotografías de los años treinta, cuando la Generalitat dice que fue construido.
Llevaba razón Eduard Riu, el arqueólogo e historiador del Servicio de Patrimonio Arquitectónico de la Generalitat que dirigió la comisión y realizó el informe, cuando al presentar sus resultados aseguró que "un claustro de estas dimensiones y esta espectacularidad solo podría estar en una catedral o en un gran monasterio".

elPais.com

martes, 18 de junio de 2013

La Comunidad de Madrid destruirá 824 tumbas visigodas en Vicálvaro


El Gobierno regional asegura que "carecen de relevancia" para conservarlas. Lissavetzky denuncia que el Ayuntamiento quiere construir 15.000 pisos en la zona....

Las obras de urbanización del barrio de Los Ahijones, en Vicálvaro, desenterraron en 2010 una necrópolis visigoda con 824 tumbas y restos de 1.500 individuos de entre finales del siglo V y el VII. Ahora, en 2013, esa historia llega a su fin: una vez excavado, el Gobierno regional ha decidido destruir el descubrimiento porque "carece de relevancia para conservarlo".

Hace tres años, el Ejecutivo autorizó una intervención arqueológica y ordenó excavar el área, de tres hectáreas, extrayendo y documentando los restos. Sin embargo, el yacimiento no se protegará pues se encuentra en "un estado muy precario". Los restos metálicos y cerámicos hallados fueron trasladados al Museo Arqueológico regional. De hecho, los huesos humanos se encuentran a la espera de decidir si serán destruidos o enterrados en otro lugar.

La necrópolis, una vez documentada, será destruida para levantar allí calles y parques del nuevo barrio. El desarrollo urbanístico de Los Ahijones data de 2004, pero la ejecución de las 15.400 viviendas previstas se ha ido demorando. Hasta ahora sólo se ha realizado un 5% del movimiento de tierras previsto. Suficiente en cualquier caso para descubrir el yacimiento.

El director regional de Patrimonio Histórico, Ignacio Muñoz, contó ayer a EL PAÍS que no se trata de un enclave excepcional; hay otros 60 en toda la región de esa época, y al menos dos (Los Remedios, en Colmenar Viejo; y Sieteiglesias, en Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias) se conservan en mejor estado, han sido adaptados como museo "y va mucha gente a verlos". "En el caso de Vicálvaro, la zona es de difícil acceso (aún no ha sido urbanizada y carece de calles), y las tumbas son más precarias; por ello, en vez de museizarlo se decidió que era más interesante realizar una excavación y estudio de los restos", añadió.

La excavación ya está concluida. Es una de las necrópolis de mayor tamaño de la región, en parte porque, dado que no se iba a conservar, se decidió excavarla entera. Las fosas, a 30 centímetros de profundidad, miden entre 160 y 170 centímetros de largo y medio metro de ancho. Los cráneos rescatados estaban orientados al este. Se han hallado ajuares con restos metálicos y cerámicos (puñales, broches, etcétera).

Los visigodos no enterraban a sus muertos junto a sus poblaciones, así que en los alrededores, quizá a kilómetros de distancia, debía haber un importante enclave muy poblado, dado el tamaño de la necrópolis, que aún no ha sido descubierto. Junto a las tumbas no se han encontrado restos de cabañas o construcciones.

Los visigodos fueron un pueblo germánico que penetró en el Imperio Romano en el siglo IV y conquistó la península ibérica a inicios del V. En el VIII fueron barridos por los musulmanes.

La concejal socialista Ana García D'Atri pidió ayer en la comisión municipal de Las Artes que se paralice la urbanización del área sobre la que se asienta el yacimiento, para preservarlo y convertirlo en un hito arqueológico de Vicálvaro. "Cambiaría la concepción cultural de un distrito sin apenas patrimonio, en el que solo hay instalaciones deportivas y el parque Faunia", añadió.

El Grupo Municipal Socialista, liderado por Jaime Lissavetzky, pide al Ayuntamiento que cree "zona de reserva" ahora que "todavía es posible", "antes de que las juntas de compensación de Los Ahijones eliminen cualquier rastro del yacimiento".

Lissavetzky insiste en la necesidad de preservar el equilibrio entre el desarrollo y el patrimonio, siempre protegiendo este último.

El Tribunal Supremo anuló en septiembre del año pasado el desarrollo urbanístico de Los Ahijones (y el resto de nuevos barrios de Madrid), convirtiendo el área de nuevo en suelo sin urbanizar.

El Ayuntamiento trabaja ahora a marchas forzadas para tener listo, antes de que acabe el verano, un nuevo plan que devuelva la zona al estado anterior a la sentencia; en ese proyecto se podría hacer un excepción con la zona del yacimiento.

El área municipal de Patrimonio se remitió ayer a la decisión de la Comunidad de excavar, documental y destruir la necrópolis. 

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