martes, 16 de abril de 2013

Los papiros más antiguos conocidos, hallados en Egipto

Un equipo de arqueólogos encuentra los documentos en un puerto histórico junto al mar Rojo. Son del año 27 del reinado de Keops.

Un equipo de arqueólogos ha descubierto en Egipto un puerto histórico en la costa del mar Rojo con los papiros más antiguos hallados hasta el momento, informó hoy en un comunicado el Ministerio de Estado para las Antigüedades.

El puerto, que se remonta a la época del faraón Keops, el segundo rey de la IV dinastía que reinó hace más de 4.500 años, se ubica en la zona de Wadi al Gurf a 180 kilómetros al sur de la ciudad de Suez, en el este de Egipto.

En él, se han encontrado cuarenta papiros con inscripciones jeroglíficas, que documentan la vida cotidiana de los egipcios, algunos de los cuales llevan fecha del año 27 del reinado de Keops.

En la nota, el ministro de Estado egipcio para las Antigüedades, Mohamed Ibrahim, explicó que esos textos incluyen registros mensuales con el número de trabajadores en el puerto y ofrecen detalles sobre sus vidas.

El arqueólogo francés Pierre Tallet, director del equipo galo que ha colaborado con arqueólogos egipcios en las excavaciones, agregó que en los papiros se refleja el estilo de vida de los ciudadanos en la antigüedad, sus derechos y obligaciones. Los documentos han sido trasladados al Museo de Suez para que sean estudiados.

El puerto, al que llegaban barcos con bronce y metales procedentes de la península del Sinaí, cuenta con un muelle, donde se han descubierto varias anclas de piedra.

Asimismo, hay restos de habitaciones en las que se alojaban los trabajadores del puerto y 30 cuevas excavadas en la roca, junto a bloques de piedra empleados para cerrarlas con el nombre de Keops escrito en tinta roja. También se han hallado cuerdas de embarcaciones y herramientas usadas para cortarlas.

Elpais.es



sábado, 6 de abril de 2013

Pirates of the Original Panama Canal


    Searching for the remains of Captain Henry Morgan's raid on Panama City
 
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     Like an illuminated skyline at sea, two dozen cargo ships wait along Panama's Caribbean coast. One after another, they enter Limon Bay and then the Gatun locks, three hydraulic chambers that lift the ships 85 feet above sea level. They exit into Gatun Lake and then the Chagres River. After 28 miles, through a cleaved mountain ridge and under the Pan-American Highway, the ships enter more locks—the Pedro Miguel lock and the two Miraflores locks—that ease the ships back down to sea level in Balboa Harbor, just southwest of Panama City. A trip through the Panama Canal from Atlantic to Pacific takes around nine hours and costs tens of thousands of dollars in tolls.
 
     Long before the completion of the canal in 1914, this narrowest stretch of the isthmus separating the oceans was already used to avoid an 8,000-mile detour around Cape Horn. Ships unloaded cargo at the mouth of the Chagres River, seven miles from the modern canal entrance. Flat-bottomed river barges then moved people and cargo upriver to within 13 miles of Panama City, where donkeys took over on the Camino de Cruces trail. "For four centuries the Chagres has been the bond of union between the two great oceans of the world, the way between the East and West," wrote C.L.G. Anderson, an early-twentieth-century historian. Until the river became part of the canal it inspired—dammed to form Gatun Lake—it was the original, natural "Panama Canal."
 
     Beginning in the sixteenth century, the Spanish used this route to supply Panama City and move gold and silver from the city to galleons in the Caribbean. In 1671, famed English privateer Captain Henry Morgan took the largest pirate fleet in history up the river to sack the city and rattle Spain's control of the Americas. And centuries later, during the California Gold Rush, it was easier for prospectors to take a steamer to Panama, sail up the river, then make their way north in the Pacific than it was to travel overland between America's coasts. For all the precious metals that have traveled up and down it, the Chagres has been called "the world's most valuable river."
 
     Since the first trans-isthmus railroad opened in 1855, the mouth of the Chagres River has been a backwater surrounded by a clotted jungle full of anteaters, toucans, and bellowing howler monkeys. On a promontory above, shaped like the prow of a massive ship, sit the ruins of El Castillo de San Lorenzo el Real de Chagre, or Fort San Lorenzo, which defended the important trade route between 1626 and 1741. It was sacked several times, including by Morgan's men on their way to Panama City in 1671. Fritz Hanselmann, an underwater archaeologist at Texas State University, is looking for evidence of the privateer's Panamanian raid—but not in the fort. He's focused on a string of whitecaps in the sea 200 yards from it, treacherous Lajas Reef, which sank five of Morgan's ships, including his flagship Satisfaction.


Europe's First Carpenters


 
neolithic-altscherbitz-well     Researchers in Germany have discovered four wells more than 7,000 years old. The wells, all underground constructions of hewn oak, are evidence that Neolithic inhabitants of central Europe were accomplished carpenters, capable of felling and working trees three feet thick into planks, then carefully fitting them together. One of the wells, found near the town of Altscherbitz, was removed from water-logged soil in a single 70-ton block and transported to Dresden, where archaeologists "excavated" it in a lab.
 
     There, analysis revealed that the ancient well-builders constructed tusk mortise and tenon joints, a technique that uses a fitted wedge to lock the pieces in place, in the base frame, with the rest constructed in "log cabin" style. "We know the Romans could do it, but that they were in use 5,000 years earlier really came as a surprise," says Rengert Elburg, an archaeologist at the Saxon Archaeological Heritage Office in Dresden.
 
The 151 pieces of wood recovered from the wells are also an invaluable source of data for dendrochronologists, who compare tree rings to date artifacts and learn more about past climate conditions. Tree rings suggest the Altscherbitz well was in use for less than a decade before it was deliberately filled with 26 intact pots, thousands of pot fragments, and organic materials including early grains such as emmer and einkorn, strawberries, hazelnuts, and black henbane, a powerful hallucinogen. According to Elburg, the discovery of the pots was particularly surprising. "We don't normally find intact pots from the Neolithic," says Elburg. "If you find 26 complete ones, you know it was a ritual deposition. Perhaps it was a well for ritual water or special drinking."

By ANDREW CURRY. www.archaeology.org

Odyssey expondrá el tesoro de un buque español hundido en 1622

La compañía de cazatesoros recuperó en los noventa barras de oro y monedas de plata. El botín se hallaba en un buque destruido por un huracán en 1622. El navío formaba parte de la flota española Tierra Firme que navegaba hacia Sevilla.

El 5 de septiembre de 1622 el galeón mercantil español El Buen Jesús y Nuestra Señora del Rosario, que formaba parte de la flota Tierra Firme de 28 navíos y que navegaba hacia España desde el Nuevo Mundo, exactamente desde Cumaná (capital del Estado de Sucre, Venezuela), naufragó antes de llegar a tierra azotado por un fuerte huracán frente a los Cayos de Florida. Ocho barcos se hundieron en total.

Unas 500 personas fallecieron en el suceso, entre ellas 121 misioneros. Junto a sus cuerpos, acabaron bajo el mar también 39 barras de oro, 1.184 monedas de plata y más de 6.000 perlas. Los expertos creen que la pérdida de estos tesoros terminó por llevar a la bancarrota el Banco de España, ya debilitado por una serie de guerras costosas y la creciente inflación.

No fue hasta comienzos de la década de los noventa (1990-1991), cuatro siglos después, que el barco mercante fue recuperado a 405 metros de profundidad en las islas Tortugas en Florida Keys por la compañía Odyssey que, según ha informado esta semana, tiene la intención de exponer el botín en su sede central en Tampa próximamente. 

"Este naufragio tiene un gran valor por lo que significó su pérdida. Y refleja el comercio llevado a cabo entre la España Colonial y las Américas, que es algo menos visible en los registros arqueológicos. Su naufragio fue un punto de inflexión que marcó el principio del fin de la Edad Dorada de España", explican varios expertos londinenses en varios documentos publicados en la página Wed de Odyssey esta semana. Cumaná era conocido en la década de 1620 por el cultivo de tabaco, "por lo que se creen que El Buen Jesús podía estar transportando, en el momento del desastre, un cargamento importante de esta planta a Sevilla", según explican los arqueólogos. Los documentos se pueden consultar en la página Web de los cazatesoros.

En total se han recuperado 16.903 artefactos, muchos todavía por identificar, que han sido recolectados de las profundidades gracias a la tecnología robótica, exactamente por el Vehículo de Control Remoto, Merlín. Las investigaciones han concluido que El Buen Jesús fue construido en Portugal y capitaneado por españoles. El dueño fue Juan de la Torre y su capitán Manuel Diaz. El presidente de Odyssey, Greg Stemm, ha declarado en un comunicado que es "el mayor hallazgo de nuestros tiempos".

Los expertos explican en los informes que las más de 6.000 perlas halladas,  se esparcieron en el mar tras el accidente. Son joyas que fueron creadas por una ostra en peligro de extinción en la época. "Según los registros, esta fue la primera criatura marina de la historia en ser explotada en El Caribe, tarea que acabó con la vida de más de 60.000 esclavos", explican los expertos.

Entre los hallazgos también se ha descubierto una colección de 165 huesos de animales. Examinados en 2011, estos se corresponden a animales que estaban en el buque en el momento del naufragio como cerdos, ovejas y pollos entre otros. "Además, había huesos de ratas, lo que no es muy raro debido a la plaga de la Peste que azotaba el mundo conocido en aquella época. Lo más significativo ha sido encontrar restos de gatos y de una especie rara y pequeña de loros de cabeza azul", concluyen los expertos en los documentos.

Esta es la segunda vez que Odyssey y España se ven implicadas en la misma historia. La primera se resolvió hace un año con una victoria redonda del país: tras una larga pelea en los tribunales, la justicia estadounidense decidió que las 595.000 monedas de oro y plata que la compañía había encontrado en 2007 en el interior del buque Nuestra señora de la Mercedes, hundido frente a la costa del Algarve en 1804, pertenecían a España. De hecho, el cargo del navío regresó al territorio español en febrero de 2012 y ha sido destinado por el Gobierno al Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena.

Seguramente la exposición del botín contribuya a mejorar –más aún- las cuentas de Odyssey. La compañía ingresó 6,1 millones de euros en el último cuatrimestre de 2012, con una mejora notable respeto a los 700.000 euros del mismo periodo de 2011, según las cuentas que publicó el pasado marzo en su propia página web.


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